Yoani Sánchez www.desdecuba.com/generaciony/
@yoanisanchez
Jueves, 1 de agosto, 2013 - 00h08
El catecismo, según Mujica
El lenguaje diplomático, aunque distante y calculado, deja entrever los
cambios de época. Recuerdo que durante años podía predecirse cada
palabra que los presidentes extranjeros decían una vez llegados a Cuba.
En el guion de sus discursos no podía faltar la frase de "la
inquebrantable amistad entre nuestros pueblos…". Tampoco se ausentaba un
compromiso de sintonía total entre los proyectos políticos del
mandatario visitante y su contraparte de la isla. El camino era uno, los
compañeros de ruta no podían desviarse un milímetro de él y así quedaba
claro en sus declaraciones. Eran tiempos de parecer un todo compacto,
sin matices, sin diferencias.
Sin embargo, desde hace algunos años, las expresiones de quienes arriban
invitados por la parte oficial se han transformado. Se les escucha decir
que "aunque hay puntos que nos separan, lo mejor es encontrar aquellos
que nos unen". Las nuevas expresiones incluyen además la aclaración de
que "representamos una diversidad" y de que "confluimos en el trabajo en
conjunto, manteniendo nuestra pluralidad". Evidentemente, las relaciones
bilaterales en este siglo XXI ya no se conciben acompañadas de un
discurso monocromático y unánime. Exhibir la variedad se ha puesto de
moda, aunque en la práctica se haga una estrategia de exclusión y
negación de la diversidad.
José Mujica ha agregado un nuevo giro al habla de los presidentes
recibidos en el Palacio de la Revolución. Ha recalcado que "antes había
que rezar el mismo catecismo para juntarnos y ahora, a pesar de las
diferencias, logramos unirnos". Los incrédulos espectadores de la
televisión nacional nos preguntamos inmediatamente si la doctrina a la
que se refiere el dignatario uruguayo será el marxismo o el comunismo.
Según se evidencia ahora, dos presidentes pueden estrecharse la mano,
cooperar, salir juntos en una foto sonrientes, aun teniendo ideologías
disímiles o encontradas. Una lección de madurez, sin dudas. El problema
–el grave problema– es que esas palabras son dichas y publicadas en una
nación donde los ciudadanos no podemos tener otro "catecismo" que no sea
el del partido en el poder. Un país en el que de manera sistemática se
divide a la población entre "revolucionarios" y "apátridas", a partir de
considerandos puramente ideológicos. Una isla, cuyos gobernantes azuzan
los odios políticos entre la gente sin asumir la responsabilidad por
esas semillas de intolerancia que siembran, riegan y abonan conscientemente.
La diplomacia cubana es así. Acepta escuchar en un visitante extranjero,
lo que jamás le permitiría decir al que nació en esta tierra.
El problema –el grave problema– es que esas palabras son dichas y
publicadas en una nación donde los ciudadanos no podemos tener otro
"catecismo" que no sea el del partido en el poder. Un país en el que de
manera sistemática se divide a la población entre "revolucionarios" y
"apátridas", a partir de considerandos puramente ideológicos.
Source: "El catecismo, según Mujica | El Universo" -
http://www.eluniverso.com/opinion/2013/08/01/nota/1231026/catecismo-segun-mujica
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario