domingo, 16 de diciembre de 2012

Demandas de familia Gross, a los tribunales en enero

Demandas de familia Gross, a los tribunales en enero

"Alan Gross no esperaba ser arrestado o detenido en Cuba o pasar una
sola noche en prisión", según su abogado
Agencias
diciembre 14, 2012

El subcontratista estadounidense Alan Gross, preso en Cuba desde 2009,
no fue un espía al estilo "James Bond" sino que emprendió un proyecto
sin saber los riesgos, pero convencido de que, si había problemas,
EE.UU. y la empresa que lo contrató lo ayudarían, afirmó en entrevista
con Efe su abogado, Scott Gilbert.

Gross y su esposa, Judy, demandaron en noviembre pasado a la Agencia
Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID) -que depende del
Departamento de Estado- y a la empresa DAI, que lo contrató para
establecer servicio de internet para la comunidad judía en la isla,
alegando que éste no fue informado de los riesgos ni recibió la debida
capacitación o protección.

"El Departamento de Estado ha dicho públicamente en la prensa que sabían
que Alan estaba siendo enviado a Cuba con aparatos que son ilegales en
Cuba... ¿Cómo puede el Gobierno de EE.UU. enviar a un civil a Cuba
sabiendo eso?", se quejó Gilbert, abogado principal del bufete Gilbert
LLP, durante una extensa entrevista con Efe en sus oficinas en Washington.

El caso comenzará a ventilarse a partir del próximo 15 de enero en un
tribunal federal en Washington.

Según el régimen cubano, Gross introdujo aparatos que son ilegales en el
país, como teléfonos satelitales, y lo condenó a 15 años de cárcel tras
acusarlo de querer subvertir al Gobierno castrista.

Mientras, EE.UU. y la familia Gross exigen su puesta en libertad "sin
condiciones" al insistir que no hizo nada malo y que es un trabajador
humanitario dedicado a las causas judías.

Gross hizo cinco viajes en 2009 -fue arrestado en el último, el 3 de
diciembre de ese año- y, según la demanda, en sus informes del tercer y
cuarto viaje ya alertó de que sin duda la misión era "muy arriesgada".

"Puedo decirle categóricamente que Alan Gross no esperaba ser arrestado
o detenido en Cuba o pasar una sola noche en prisión; ha sido una
experiencia kafkiana", afirmó Gilbert, quien cree que EE.UU. tuvo que
saber que su cliente sería vigilado desde su primer viaje.

"Cuando Alan expresó preocupación por los viajes, esencialmente le
dijeron, 'o terminas este proyecto o buscaremos a otro que lo haga'...
Alan pensó que (el Gobierno de EE.UU.) lo estaba protegiendo y que jamás
permitiría que se metiera en una situación que le causaría daño", observó.

Al describir a Alan como alguien "muy idealista" al extremo de ser
"potencialmente hasta ingenuo", Gilbert enfatizó que la USAID y DAI
jamás debieron iniciar el proyecto en Cuba, de ahí que la demanda de 60
millones de dólares busca ayudar a la familia a "sobrevivir esta prueba".

"Si ves una foto de Alan antes de ir a Cuba, no ves a un James Bond",
señaló Gilbert, al reiterar su queja de que tanto USAID como DAI
actuaron con "enorme negligencia" y "violaron sus propias reglas".

En ese sentido, Gilbert dejó entrever que la fase de presentación de
pruebas, posiblemente a mediados de 2013, podría revelar datos
embarazosos para EE.UU. y sus iniciativas hacia Cuba.

Según Gilbert, en esa fase se proveerán documentos, correos electrónicos
y testimonios de funcionarios para demostrar la "enorme negligencia" del
Gobierno de EE.UU., si bien el abogado anticipa que USAID pedirá que se
desestime el caso y argumentará que Gross asumió su riesgo.

Con unos ingresos de casi 300 millones de dólares anuales, DAI es desde
2007 uno de los principales receptores de contratos de la USAID, que
financió la misión como parte de sus programas para fomentar la
democracia en Cuba. Pero La Habana los considera ilegales.

La familia Gross también presentó una demanda, en un tribunal en el
condado de Montgomery (Maryland), contra Federal Insurance Group, la
aseguradora de DAI. Ese caso también comenzará en enero próximo.

En paralelo a la estrategia legal, otro abogado de Gross, Jared Genser,
colabora en los esfuerzos de relaciones públicas y la campaña de presión
para que EE.UU. y Cuba se sienten a negociar una solución.

La familia Gross pide que el presidente Barack Obama designe a un
enviado especial que negocie con plena autoridad con Cuba. El
exgobernador de Nuevo México, Bill Richardson, y el expresidente Jimmy
Carter han viajado a Cuba pero por cuenta propia.

http://www.martinoticias.com/content/cuba-estados-unidos-alan-gross-judy-demanda-tribunales-federales-usaid-dai-/17573.html

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