De Céspedes, fariseo letrado
DORA AMADOR
Hombre hipócrita, de mala intención y catadura, eso se quiere decir en
el habla popular el término fariseo. Como significante cristiano, es
peor, porque fueron los fariseos los que condenaron y crucificaron a
Jesús. Como Cuba y la Iglesia son mis dos pasiones –cito al sacerdote
letrado cubano, miembro de la Academia Cubana de la Lengua–, mi
conciencia no me permite ignorar en silencio el ultraje a la Iglesia y a
Cuba de Mons. Carlos Manuel de Céspedes, gran admirador del Che Guevara.
"La situación de la Iglesia en Cuba, es una situación normal,
completamente normal, como puede ser en cualquier otro país católico y
mejor que en muchos", afirmó monseñor De Céspedes en una entrevista que
le hizo Amaury Pérez Vidal en el programa de televisión que dirige, Con
dos que se quieran. Quise leer la transcripción de la entrevista
completa, que publica siempre la página web comunista Cubadebate.
Qué pena que no mencionó ni una sola vez a Cristo ni le interesó
aprovechar –como dice Pablo que es deber de todo cristiano, a tiempo y a
destiempo– la magnífica oportunidad de llegar a todo el pueblo de Cuba
para sabiamente evangelizar, anunciar la Palabra de Dios. De Céspedes no
pudo, su ego, de proporciones cósmicas, no se lo permitió, sólo se
anunció a sí mismo, con bombo y platillo.
Sí habló mucho de su conocimiento de latín y griego, de sus estudios de
teología, sus maestrías y doctorados, su profesorado en el Seminario ad
náuseam, su cultura, de eso sí habló mucho. Pura vanagloria. La Iglesia
y Cuba, dijo, son sus dos pasiones, ¿Qué Iglesia? ¿Qué Cuba?
Monseñor miente y lo sabe. ¿Por qué? Para no buscarse problemas con el
régimen, he ahí la complicidad con el mal, la banalidad de su vanidad se
hace cómplice de la infamia castrista.
¿Es normal en un país católico que no haya escuelas ni universidades
católicas? ¿Es normal que el Cardenal sea copartícipe, por ejemplo, de
la desdicha de los ex presos políticos en España, presionando a los
presos y a sus familiares para que se fueran al destierro? ¿Es normal
que un cardenal acepte hacer eso con el Estado, sabiendo que sus actos
son anticristianos? El Cardenal y Monseñor de Céspedes son fariseos y
letrados, los mismos que Jesús condena en los evangelios.
Decir que la situación de la Iglesia en Cuba es normal y "mejor que en
muchos países'' no debía dar motivo de ira, porque ya sabemos cómo son
los jerarcas católicos cubanos (algunos, debo decir, porque hay muy
buenos curas y religiosos entregados por completo a la obra de Dios, no
del demonio). Pero es inútil intentar desprenderse de esto que sucede en
la Iglesia: su rechazo a toda o todo activista de derechos humanos, de
los opositores, la mayoría cristianos que han buscado a veces palabras
de consuelo, refugio en esa Iglesia que los ha traicionado, como Judas,
son las 30 monedas de los automóviles, las comodidades de que gozan los
que dirigen esa institución lamentable. Pero el Espíritu de Dios es más
fuerte y ya Jaime Ortega se va, y la generación de Monseñor De Céspedes
también está pasando, es la de los Castro. Confío mucho en la juventud
cubana católica, que renovará la faz de esa Iglesia.
http://www.elnuevoherald.com/2011/06/16/962807/dora-amador-de-cespedes-fariseo.html
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